viernes, 5 de octubre de 2012



“Deberías estar entre las nubes… eres un ángel” lo susurro en su oído mientras duerme sobre mi brazo. Por supuesto no me escucha, solo se acerca más buscando el calor de mi cuerpo en una noche tan fría como esta.
La observo despacio, apreciando todos sus detalles. Su pecho se mueve arriba y abajo lentamente, al ritmo de su respiración. Sus ojos cerrados de manera delicada. Sus mejillas sonrojadas tenuemente.
No me imagino que sería de mi vida sin ella, sin tenerla sonriendo a mi lado. Prefiero no pensarlo, creer que va a estar siempre a mi lado, aunque sepa que algún día va a acabar.
Se que nunca le digo cosas como “te quiero” pero nuestra relación es del tipo en el que el silencio vale más que las palabras.
Pensando en estás cosas lentamente me quedo dormido casi sin darme cuenta, viendo tu rostro tranquilo, me siento la persona más afortunada de este mundo, gracias por estar a mi lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario