domingo, 30 de septiembre de 2012

Te romperé

Este verano me he dado cuenta de que tengo unos sueños bastante curiosos, sobre todo las pesadillas, así que me he decidido a hacer un diario de sueños (yume nikki). De vez en cuando subiré aquí los sueños que me parezcan más curiosos o relevantes.

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Estaba tumbada boca abajo en mi cama, levanté la cabeza para mirar un pequeño espejo que había sobre la mesillo. En el se reflejaba mi imagen y, sobre mi, la de una mujer pálida, con el pelo oscuro, pero yo no podía verla.
La mujer me habló varias veces para comprobar si podía escucharla, cuando se dio cuenta de que sus palabras no hacían efecto en mi, en su cara se dibujo una sonrisa malévola y con una voz de ultratumba me dijo una sola frase "Te romperé".
Entonces empezó a hacer presión contra mi espalda hasta hacerme chillar y llorar de dolor.

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Creo que esta a sido una de las peores pesadillas que he tenido, especialmente porque me tiré un par de días con un dolor bastante molesto en el punto en el que ella me había sujetado.

Mi mejor recuerdo es ella




Llevo mucho tiempo cogiendo ese tren solo para verla, realmente no se quien es, ni su nombre, ni nada relacionado con ella, pero no he podido evitarlo, desde la primera vez que la vi supe que debía seguirla aunque fuera al fin del mundo. Todo paso gracias a un tren con un cartel de terminator, lleno de chicas de instituto.
Todo comenzó gracias a que ese día llegue tarde, y no cogí el tren de cada día, entonces la vi, era como un ángel, una persona bella y tan frágil como un delicado cristal. Entre al mismo vagón que ella y me senté en frente. No me atreví a hacer nada, ni saludara, ni comenzar una conversación. Solo pude esperar a bajarme en mi parada, con el corazón encogido.
Y desde ese día empecé a llegar mas tarde aposta para coger ese tren y verla. Y así pasaban lo días, las semanas, incluso los meses. Yo no era capaz de decirla nada, solo me sentaba frente a ella, y la miraba disimulada mente. Hasta que un día, se acerco a mi con las mejillas enrojecidas, y comenzó una conversación conmigo; apenas me enteraba de lo que hablamos, solo podía concentrarme en ella y en su sonrisa. Pero al momento se escucho un ruido seco y la gente empezó a gritar, lo ultimo que recuerdo, es verte entre mis brazos… Y lo ultimo que recordara elle fue decirme que me amaba.
Ahora sigo cogiendo ese tren todos los días, solo con la esperanza de volverte a ver, se que es un sueño imposible, pero es lo único que me da la esperanza de seguir viviendo, ya que mi mejor recuerdo: sera siempre ella.

sábado, 29 de septiembre de 2012

No me dejes olvidarte



Cuando entré en su habitación Ara empezó a gritar, estaba realmente asustada y yo no entendía porque, así que quise acercarme a ella para abrazarla y susurrar en su oído que todo estaba bien. Pero en cuanto dí un paso adelante se calló al suelo de rodillas llorando y pidiendo que por favor no la hiciera daño. En ese momento me dí cuenta de que no sabía quien era.
Ara y yo nos conocemos desde que eramos niños pequeños, era mi vecina y cuando la ví por primera vez quise acercarme a ella. Cuando lo hice nos volvimos inseparables, siempre estábamos uno junto al otro.
Cuando cumplí 15 años le confesé que estaba enamorado de ella y que no podría vivir siendo solo su amigo. Nunca olvidaré la forma tan dulce en la que me sonrió y me dijo que sentía lo mismo que yo.
A los 20 años decidimos comprar una casa y vivir juntos. Llegados a este punto yo sabía que quería pasar el resto de mi vida a su lado y no dejarla ir jamás. Nuestra vida diaria era tranquila y sencilla, mi trabajo no daba para mucho pero podía sostenernos y con eso nos bastaba para ser felices.
Un día Ara llegó tarde a casa y me miró de una forma que hizo que se me partiera el alma, tan solo la abracé y la deje llorar el mi regazo hasta que no le quedaron más lágrimas. Nunca me contó lo que le pasaba, simplemente me llevó hasta la cama y se recostó sobre mi murmurando un simple “no dejes que te olvide nunca”. En ese momento no entendí lo que pasaba.
Ahora todo está claro, Ara no sabe quién soy. Noto algo húmedo caer por mi rostro, me disculpo y me voy.
Ya hace un año desde ese día, me alejé de ella y ahora mi vida es oscura y triste, hecho de menos esa sonrisa que iluminaba mis días y me hacia olvidar cualquier problema. Muchos días paso por delante de nuestra casa, me cruzo de frente con ella, pero no se da cuenta de quien soy.
Hoy es un día como los demás, paso por delante de ella, pero está vez algo es distinto, Ara se gira y me mira a los ojos. La esperanza se abre paso en mi corazón y muestro una sonrisa amistosa, no quiero que pase como la última vez, no quiero volver a verla llorar, y menos si yo soy la causa. “Yo… no se porque, pero desde hace mucho tengo un vacío en mi pecho, siento que me falta algo muy importante y no puedo saber que es, pensará que soy una idiota.” Lo dice con lágrimas en los ojos, siento unas ganas irrefrenables de abrazarla y decir que todo está bien, que estoy con ella y no tiene que llorar nunca más, pero me quedó quieto en mi sitio y dejo que continué. “Pero, cada vez que me cruzo con usted siento que ese vacío se llena de una sensación cálida, es estúpido pero… ¿le importaría decirme su nombre? tal vez así el vacío desaparezca.” 
Pronuncio mi nombre, despacio, casi en un susurro y la veo empezar a llorar, entonces corre hacia mi y me abraza. La gente alrededor de nosotros empieza mirarnos, pero a mi me da igual, después de tanto dolor vuelvo a tenerla en mis brazos y eso es lo único que me importa. “Te dije que no me dejarás olvidarte” ”no sabes lo difícil que a sido vivir sin ti, te prometo que a partir de ahora estaré siempre a tu lado, incluso si no sabes quien soy, no te dejaré sola nunca más.”
Ese día fue especial, ella volvió a olvidarse de mi, pero me mantuve a su lado, le dije que era un amigo y Ara lo creyó. Nunca recordó quien era, y eso me dolía más que nada, pero me mantuve a su lado, ya que su sonrisa era más importante que nada, y yo sentía el deber de hacerla feliz, aun a costa de mi dolor, porque ella era más importante que yo mismo.

Carta para un amor no correspondido


Cosas que escribo cuando me aburro y no tengo nada que hacer (mi vida entera vamos) pero es bonito. Resume mis sentimientos hacia cierta persona por la que ya no siento nada para ser sincera, pero por quien un día llegué a llorar bastante.
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Hola:
Soy una loca enamorada que no puede vivir sin ver tu sonrisa. Solo quiero que sepas mis sentimientos, y que leas estas lineas que e escrito mil veces en mi cabeza, pero nunca e tenido valor de enseñarte.
Creo que eres la primera persona a la que quiero de verdad, sinceramente, siempre e sido el tipo de chica que no se preocupa ni por su aspecto ni por la mayoría de las cosas de su alrededor, por esa nunca e tenido interés en los chicos ni en esa alocada sensación llamada amor.Pero tu llegaste a romper la coraza de indiferencia que habia en mi solitaria alma, tu llegaste a hacer que el fuego y la sangre caliente volvieran a recorrer mi cuerpo. Tu eres la primera persona que e amado en toda mi vida.
Pero claro, tu todo esto no lo sabes, y si lo sabes, lo ignoras. Me impresiona el que yo sepa tanto de ti y que tu de mi sepas apenas mi nombre, me impresiona y me hiere a parte iguales. Pero es algo inevitable ¿verdad?
Tan solo queria que leyeras mis mil lineas, que apenas llega a cinco, es ironico, pero no puedo plasmarlas todas, ya que la mayoria son sentimientos inexplicables hacia tu persona. Por fin e tenido valor de sacarlas de mi cautelosa alma, pero seguramente nunca llegas a leerlas, ¿por que? esa es una buena pregunta.
Sinceramente: Un corazón ahora cálido por tu amor

La dama de blanco



La muchacha caminaba lentamente bajo la fría luz de la luna, su respiración se volvía vaho gracias al frío de la madrugada y este, a su vez hacia que su menudo cuerpo temblara.
Aunque eso no le importaba, le gustaba caminar bajo la atenta mirada de las estrellas, imaginando que la gente que había muerto la contemplaba desde allí.
También le encantaba la tranquilidad de la noche, no sentir el asfixiante sonido de la ciudad que le hacía sentir dolor de cabeza a la vez que repugnancia.
Aunque supiera que todo lo que albergaba la noche le gustaba, empezaba a sentirse débil, el frío no era bueno para su cuerpo, y no llevaba la ropa necesaria para cubrir su ser de las frías cuchilladas del clima.
 Caminaba por el sendero, despacio, cada vez más despacio, sintiendo que su mirada se nublaba de cuando en cuando.
Viendo como sus fuerzas flaqueaban llegó a la orilla de un lago, se sentó, observando la superficie que ondeaba de forma tranquila con el abrazo del frío viento.
Se observó en el agua clara y tan solo llegó a distinguir una sombra oscura y confusa, sonrió mientras caía hacia un lado, inconsciente, parecía que el frío la había vencido, pero eso ahora no importaba.
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Abrió los ojos confusa, se encontraba en el mismo lago, pero la luz había cambiado, ahora era clara y podía distinguir lo que la noche anterior se le antojó confuso y tenebroso. Se levantó de su cómoda posición.
Ahora no sentía el constante malestar de su cuerpo, se sentía casi renovada, como si hubiera vuelto a nacer. Sonrió levemente ante esta ocurrencia, era algo que su madre solía decir muy a menudo, o por lo menos eso recordaba.
Decidió seguir su camino, seguir sendero arriba, ignorando todo lo demás, ya no le importaba la ciudad, ni su atronador y constante sonido, solo le importaba seguir el sendero, ir hasta donde este le llevara, sin importar donde acabara o el caer por el camino.
Llevaba un buen rato caminando cuando la vio, una mujer de cabello y ojos oscuros, vestida con un sencillo pero elegante vestido blanco. Estaba sentada en una roca del camino, con la cabeza hacia abajo, pero en cuanto sintió su atenta mirada levantó sus ojos hacia ella, se levantó y empezó a caminar en su dirección.
Normalmente la muchacha habría retrocedido asustada, incluso es posible que hubiera empezado a correr, presa del pánico, pero esta vez no, no sentía miedo, simplemente observaba a la mujer de blanco, sintiendo calidez dentro de ella.
La mujer por su parte llegó hasta donde estaba la chica y le tendió una mano, ofreciéndole gentilmente que fuera con ella. La muchacha accedió y todo cambió a su alrededor, sintió como si se elevara y entonces se percató.
Al mirar hacia abajo se vio a si misma, tumbada al lado del lago de la noche anterior. Observó a la dama de blanco, quien sonrió y le acarició el cabello. La muchacha pensó que realmente nada importaba, solo el final de sendero que es la vida, y ahora ella estaba a punto de saber que había al otro lado, acompañada por la figura de la hermosa dama de sonrisa amable que la guiaba, como había hecho con muchos antes, viendo como miles de senderos terminaban.

Carpe Diem...



Me levanto de mi cama y intento recordar esa antigua historia, a pasado demasiado tiempo, no puedo recordar las lineas que una vez me contaba esa voz dulce y cálida. Abro los ojos con pesadez, pero me niego a levantarme de mi cama. Quiero recordarlo, pero mi mente bloquea los recuerdos de su persona, no puedo recordarlo y eso hace que me sangre hierva, por el dolor, la rabia y la desesperación de que mi cuerpo lo haya olvidado. Duele y quema a partes iguales, ¿Por qué?, se que amaba su voz hablándome durante las frías noches de invierno, mientras sentía su caricia en mi cuerpo, se que me contaba una historia ya olvidada, de la que solo puedo recordar una frase, Carpe Diem…

Luv letter


Es un texto muy corto que se me a ocurrido apenas hace 10 minutos mientras escuchaba esta maravillosa canción. No tiene sentido alguno, simplemente a salido, pero me gusta y quiero compartirlo.


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Soy un pájaro enjaulado en una caja de cristal, que lo único que desea es volar libre por el cielo azul que son tus ojos, quiero ahogarme en el infinito mar que es tu piel, quiero probar el dulce néctar de tus labios, quiero vivir del aliento de tu alma, quiero sentir como arde mi cuerpo cuando tus manos lo recorren, quiero estremecerme sintiendo tu suave voz en mi oído, quiero fundirme contigo y perderme en la eterna oscuridad de tu cabello…

...



Tengo muchos momentos en los que no hago más que reflexionar y muchas veces siento la necesidad de escribirlo para recordarme a mi misma mis sentimientos y lo que me propongo.
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En mi vida e tenido muchos momentos en los que me he sentido inferior a los demás, creo que demasiados.
Siempre por cosas pequeñas y ridículas. Lo único que consigo es herirme a mi misma y acabar hundida en un pozo de desesperación que cada vez se hace más hondo y del que cada día me cuesta más salir.
No se como valorarme a mi misma. Algunas personas me han dicho “eres impresionante” o “eres muy lista” o incluso “¿sabes que eres muy guapa?” yo solo sonrió y pienso que son todos unos mentirosos y que no valgo la pena.
Soy demasiado pesimista y lo se.
No es algo que me agrade de mi misma.
Soy como un erizo, solo busco el calor de los demás y al final lo único que hago es herirles con mis espinas.
Pero me e propuesto cambiar, dejar de pensar en mis defectos y buscar cosas de mí que agraden a los demás y a mi misma. No quiero ser la idiota que se queda sentada mirando como los demás disfrutan de la vida mientras que yo solo me auto-critico y acabo sintiéndome horrible.
Quiero ser el tipo de persona que es capaz de sonreír abiertamente y sentir que realmente soy genial.
No por los demás, por mi misma, porque antes de que alguien pueda quererme y valorarme como soy necesito hacerlo yo misma.

El cielo llora conmigo...





Recuerdo esos días en los que aun estaba junto a ti, en los que aun era libre, y no presa de la angustia y el dolor que siento en este momento.
Lo que mejor recuerdo, es el día en el que llegaste a mi, fue todo gracias a mi mejor amiga, ella sabia que te observaba, y actúo de celestina, para unir nuestras vidas hasta ese fatídico día. Aquel día cuando me dirigía hacia mi trabajo, oí un ruido que provenía de la calle de al lado, todo el mundo corría hacia allí, y yo les seguí, realmente solo fue por curiosidad, pero de saber que me encontraría con esa imagen jamás abría ido, al hacerme hueco entre todas la personas y llegar al centro del gran circulo que formaban, un grito se ahogo en mi garganta, y de mis ojos empezaron a derramarse las mil y un lagrimas que aun siguen brotando de ellos, me encontré con lo que jamás me imaginaria, tu cuerpo inerte en la carretera, me acerque tambaleándome a ti, y vi las caras de los médicos de la ambulancia, que en ese momento te miraban y negaban con la cabeza, no me lo podía creer no me lo quería creer, de repente abriste los ojos y me miraste, me sonreíste y yo me acerque a ti, con un ultimo suspiro me dijiste que me querías y que estabas hay para darme una sorpresa, en ese momento lo único que pude hacer fue llorar y abrazarme a ti con fuerza, y tu de repente, cerraste tus ojos para no volverlos a abrir.

Y ahora estoy a punto de volver a verte, me asomo a la ventana, y mientras lloro, empieza a llover, el cielo llora… el cielo comprende mi dolor… el cielo llora conmigo.

I need you...


Una historia que escribí hace tiempo. Aviso, es altamente deprimente.
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Es una noche fria y solitaria, como todas desde que te fuiste de mi lado. Eres un mentiroso, me juraste amor eterno, que me protegerias siempre, que estarias a mi lado en noches como estas, arropandome para que no sinriera el frio… pero ya no estas.
Se que dicen que una persona esta viva siempre que la recuerdes, pero no puedo sentir tus caricias sobre mi cuerpo, tus dulces besos en mi piel, ya no hay manera de vivir del aliento de tus labios, ya no puedo ser una contigo.
Te echo de menos más que a nada, los días son eternos sin tu sonrisa, sin tus bromas… sin ti.
“Algún día encontraras un nuevo amor”… una burda mentira para entretener el dolor que siento en lo más profundo de mi alma… ese alma que ya no esta completa, que no lo estara nunca más, porque tu te llevaste una parte de mi.
Lloraré hasta quedarme seca, hasta sentir que ya no puedo más… dormire entre lagrimas cada noche para reunirme contigo en sueños, pero al despertar sentire un vacio que jamás podre llenar.
“Te amo”… palabras crueles al fin y al cabo. Puedo recordar tu voz, tus susurros en mi oido y tus caricias en mi cuello, desearia no haberte conocido… más mentiras, puede que esto merezca la pena al fin y al cabo, pero es insoportable.
Vuelve… sonrie de nuevo para mi, besame y dime que soy única, única para tí, que nunca querras a alguien tanto como a mi, necesito tus palabras dulces.
Siento que muero de frio en esta noche eterna… necesito tu calor.

Música





Si alguien me preguntará que es la música para mi no dudaría en decir que es una de las cosas más importantes de mi vida, algo sin lo que no podría vivir.
Es una de las pocas cosas capaces de levantarme y hacerme seguir luchando cuando siento que el mundo se me cae encima. Algo que me hace sonreír.
Siempre hay una canción adecuada para cada momento, cuando estas feliz, deprimido, cuando quieres olvidarte de todo…
Probablemente sin ella habría hecho muchas cosas de las que ahora me arrepentiría y por ello y bastantes cosas más le estoy eternamente agradecida.

¿Qué hay después de la muerte?





Es una pregunta que seguramente todos nos hemos planteado alguna vez en un momento filosófico. ¿Que hay? a saber… reencarnación, el paraíso, simplemente oscuridad…
A mi siempre me a gustado pensar que a lo mejor, cuando muera descubriré todos los secretos del universo, esos que nos tienen dando vueltas como tontos a todos los seres humanos. O tal vez, pueda tener la oportunidad de elegir donde quiero vivir, en que época, quien quiero ser…
No es que lo piense porque quiera morir ni nada por el estilo, todo lo contrario. Solo son preguntas que vienen a veces a mi cabeza y que no tienen ninguna contestación.

Cartas para mi misma



Hay días en los que siento que el mundo se me cae encima y no soy capaz de levantar mi animo con nada. Días en los que solo me apetece llorar. En momentos como esos me escribo cosas para mi misma, cosas raras y en ocasiones un poco deprimentes, pero que en el fondo consiguen animarme. Esta es una de ellas. Quiero compartirlo con vosotros ya que creo que es un método bastante útil, por lo menos para mi.
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Hay un momento en el que te das cuenta de que estas sola, en el que ves como tus amigos ya no están hay, y si lo están se vuelven transparentes.
Algunos te dejan por otros, otros siguen hay sin hacer el mínimo esfuerzo de estar a tu lado, y tu lo único que puedes hacer es sonreír como si no pasara nada, hasta que llega ese momento en el que simpremete lloras, en silencio, como si no pasara nada.
A su lado finges que no pasa nada, que todo es como siempre, mientras que por dentro sientes un vacío que no se llena, te sientes sola y nadie se da cuenta.
Hay momentos en los que necesitas desesperadamente un abrazo, pero no hay nadie a tu lado para dártelo. Los demás piensan que eres egoísta y que solo piensas en ti misma, pero seamos sinceros, ¿en quien vas a pensar?
¿En esos amigos que hacen que llores?, no, en momentos como esos lo que te queda es pensar en ti mismo, ser egoísta, y intentar animarte, aunque no siempre funciona.
Tu te esfuerzas y trabajas para que todo vuelva a ser como antes, pero te das cuenta de que ya nada es igual, y de nuevo tu ultima salida es llorar, sin nadie a tu lado que te abrace y te diga que todo esta bien.
En momentos como ese te planteas que en realidad nadie es quien dice ser, en realidad aunque alguien diga que siempre estará ahí para ti solo te tienes a ti misma.
En momentos como ese te das cuenta de lo que es realmente importante, y te das cuenta de que ese “algo” importante eres tu, y te valoras mas que a nada, porque lo demás ya no importa, solo el seguir hacia delante, recordando que lo mas importante eres tu, y que te tienes que valoras por encima de todo, porque en realidad todo es nada, y TU eres todo.

Nieve...



Es invierno y esta nevando al rededor de toda España, menos en Madrid. Cada vez que veo en las noticias las cantidades de nieve que hay en algunos sitios y veo a la gente feliz y disfrutando de un día jugando en la nieve, o solamente observando el paisaje blanco me dan ganas de sonreir. Hasta el momento en el que me da por mirar por mi ventana y veo que a mi no me toca disfrutar de lo que se supone, es una estampa invernal habitual. En mi cabeza solo queda un pensamiento, “ya podían compartir”.